El próximo miércoles 29 de marzo, Samsung mostrará su nuevo teléfono, el Samsung Galaxy S8. Sin embargo, desde hace ya bastante tiempo, hay informaciones más que fidedignas rondando por Internet sobre qué llevará el tope de gama de la compañía surcoreana.

Durante las últimas semanas, además, se han empezado a filtrar imágenes y vídeos del teléfono, lo que no deja nada a la imaginación y arruina un poco toda la parafernalia en torno a un anuncio tan importante. El principal culpable es Evan Blass, que en su Twitter ha publicado constantemente información y fotos del Galaxy S8 para sorpresa de unos pocos y confirmación de lo que otros hemos venido publicando.

Así pues, como aperitivo previo al anuncio y la confirmación de lo evidente, repasemos todo lo que se sabe sobre el Samsung Galaxy S8.

Lo que se ve a simple vista

Está confirmado por varias fuentes y por las propias imágenes filtradas que el Galaxy S8 se sumará a la moda de lanzar un móvil y una versión más grande del mismo. Por un lado, estará el Galaxy S8, con una pantalla de 5,7 pulgadas; y el Galaxy S8+, que seguramente todos pronunciemos como 'Plus' y que tiene una asombrosa pantalla de 6,2 pulgadas.

Su formato no será de 16:9, como hasta ahora eran la mayoría de teléfonos; sino que se estira hasta lo que las empresas han llamado 18:9 y que el resto del mundo conoce como 2:1. En otras palabras, será una pantalla mucho más larga que ancha y, a la hora de ver contenido multimedia, tendrá bordes negros en los laterales.
Imagen: Evan Blass

¿Cómo va a hacer Samsung para meter semejantes pantallones en un móvil sin hacerlo enorme? Haciendo que el cuerpo del teléfono apenas tenga bordes alrededor de la pantalla. Para empezar, no tiene bordes laterales porque se ha integrado el concepto de los Galaxy Edge en ambos modelos del teléfono.

Y además, siguiendo la moda iniciada por el Xiaomi Mi Mix y continuada en occidente por el LG G6, los marcos por arriba y por abajo son mínimos. Hay hueco suficiente para una cámara de selfies y para algunos sensores de infrarrojos, pero en la parte inferior no habrá botón: este se ha trasladado a la parte trasera, donde ejerce junto a su cámara de lector de huellas dactilares, entre otros usos.

Por todo ello, el nuevo teléfono de Samsung es quizá uno de los móviles con el diseño más interesante en los últimos años. El Galaxy S8 entra por los ojos tanto como los iPhone 4 lo hizo en su día.

Por cierto, otra cosa que todo el mundo verá de los nuevos móviles de Samsung a simple vista: su precio. Está previsto que el Galaxy S8 cueste 800 euros y que el S8+ valga 900 euros en sus configuraciones estándar, si es que tiene otras.
Imagen: Evan Blass

Lo que va por dentro

Mucho se ha hablado ya de las tripas del Galaxy S8, y aunque no hay confirmación oficial de momento, es un secreto a voces que integrará el potentísimo Snapdragon 835 de Qualcomm, un procesador por el que otras compañías se han estado matando meses y que, sin embargo, Samsung se ha quedado. Será el primer móvil del mercado en llevar este potentísimo procesador, aunque en algunos países podría integrar el chip Exynos 8895.

Además de potencia, este nuevo cerebro tiene unos componentes pensados para la inteligencia virtual. No está claro si Samsung lo usará para potenciar su asistente virtual, pero que este estará en el móvil está ya confirmado por la propia compañía. Bixby se anunció el pasado martes y será una pieza crucial para el desarrollo de software dentro de Samsung.

Por último, hablemos de características más concretas. Está previsto que el Samsung Galaxy S8+ tenga una cámara trasera de 12 megapíxeles, otra para selfies de 8 megapíxeles, 64GB de almacenamiento como mínimo y 4GB de RAM.

Curiosamente, no se han filtrado datos fiables sobre el tamaño de la batería ni sobre la resolución del dispositivo, aunque se rumorea que la batería no será demasiado grande (nos podemos imaginar por qué) y que la resolución de la pantalla podría llegar hastas los 2960x1440 píxeles. No es 4K, pero sigue siendo una concentración altísima.

También tendrá accesorios interesantes

Uno de los rumores de última hora, que obedece a una patente y unas ideas que se habían puesto sobre la mesa en el pasado, es que Samsung permitirá que los usuariso conecten el Galaxy S8 a una pantalla externa a través de un dock para poder usarlo a modo de ordenador en miniatura.

El soporte se llamaría DeX y tiene un concepto similar al Continuum de Windows 10 en móviles. Según parece, el soporte puede sacar imagen a 4K y 30fps, tendrá dos puertos USB, conexión a Internet por ethernet y costaría alrededor de 150 euros.

Por último, el accesorio clave para los móviles de Samsung: el Gear VR, el casco de realidad virtual de la compañía. Según las filtraciones, se coloca en los 130 euros, será una versión adaptada a los nuevos formatos de los S8 y S8+ y parece ser que incluirán un mando, al estilo del Daydream de Google, para manejar parte del contenido que se está viendo.

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