El nuevo móvil de Samsung necesita recuperar la confianza de sus fans y dejar atrás el Notegate, a la vez que combate con la imparable Huawei.


Del mismo modo que muchísima gente espera que el nuevo iPhone que Apple lanzará en 2017 sea una revolución, otro buen puñado quiere que Samsung innove todo lo posible en su Galaxy S8, teléfono que se presentará en torno a abril de 2017, algo más tarde de lo habitual para la marca.

Aunque también tendremos un Note 8 para el año que está a punto de llegar, la gama Galaxy es la más popular de la compañía y la que realmente determina hacia dónde se dirigen el resto de sus teléfonos. De ahí que sea crucial que el Galaxy S8 deje atrás el Notegate, sea diferente, tenga grandes novedades y sea también bonito y diferente a sus competidores.

El listón está muy alto, pues, pero según las filtraciones y rumores que se han estado publicando recientemente por medios fiables y fuentes que han acertado de lleno en el pasado con los móviles de Samsung, parece que el teléfono estará a la altura. ¿Qué es lo que se ha dicho hasta el momento sobre el Galaxy S8?

Un aspecto renovado

Si Samsung quiere quitarse de encima la mala imagen que ha adquirido este último cuatrimestre, va a tener que hacerlo, para empezar, con un cambio literal de dicha imagen. Un cambio de diseño en el Galaxy S8 ayudaría mucho a ello.

Parece que por ahí van los tiros, a juzgar por lo que han dejado caer fuentes fiables, como el responsable de la web Android Police. Así, todo a punta a que la compañía dejará atrás los botones físicos y prácticamente solo tendrá pantalla en su frontal. Las teclas de atrás, multitarea e inicio funcionarán por software en la pantalla, lo que permitirá configurarlos y alterarlos hasta cierto punto.

El sensor de huella dactilar, al no haber botón de inicio, estaría en la parte trasera del Galaxy S8, aunque todavía no está claro a qué altura.

¿Un solo modelo?

El diseño del Galaxy S8 también podría verse afectado por la ausencia de un modelo Edge, como han llevado haciendo los últimos años. Todo apunta a que Samsung lanzará un único S8 que tendrá una pantalla curva de más de 5,5 pulgadas.

Dado que no tendrá casi bordes superior e inferior, el tamaño de la pantalla podría aumentar más. Ahora mismo, Huawei ha conseguido meter 5,9 pulgadas en un cuerpo que no abulta tanto con su Mate 9, por lo que quizá Samsung apueste por este mismo concepto y vaya incluso más allá de las 6 pulgadas sin aumentar demasiado el tamaño del terminal.

Esta gigantesca pantalla parece que contará con una nueva muy del iPhone. Lo que Apple llama Touch 3D también podría estar presente en el Galaxy S8.

A su vez, algunos rumores apuntan a que este tamaño aprovechará las posibilidades que ofrece el S Pen, accesorio que normalmente va de la mano de la gama Note, pero que podría ser compatible con el Galaxy S8 para aquellos que no puedan esperar al lanzamiento de un futurible Note 8.

Inteligencia artificial

Otra de las grandes apuestas de Samsung con su Galaxy S8 es el asistente personal, la inteligencia artificial que irá incrustada en su teléfono y que competirá con la de Google y Apple en funcionalidades. Este es, quizá, el rumor más confirmado y que más se puede dar por seguro.

Samsung compró en su momento a los creadores de Siri (lo que no afecta a Apple porque ahora ellos hacen su propia IA) lo que indicaba que iban a apostar muy en serio por esto para mantenerse a la altura, si no adelantar, a su competencia.

Otra cosa es cómo funcionará, o cómo se activará, pues si no hay un botón de inicio, quizá apuestan por comandos de voz para ello.

Más potencia

Está claro que un nuevo teléfono de Samsung tiene que ser más potente que el anterior. Aunque el S7 todavía aguantará varios años a pleno rendimiento y no se va a quedar viejo automáticamente cuando se lance el Galaxy S8, la potencia del nuevo dispositivo promete ser asombrosa. 

Las especificaciones que se han filtrado hablan de un procesador de ocho núcleos, el Exynos 8895. Semejante 'cerebro' combinará una CPU de cuatro núcleos a hasta 2,5 GHz y otra también de cuatro núcleos, pero con 1,7 GHz de tope.

Para la GPU, el procesador encargado de los procesos gráficos más exigentes, no está claro qué integtrará el Galaxy S8. En cuanto a la RAM, todo apunta a que Samsung dará el salto a los 8GB.

Actualmente, no hay en el mercado un teléfono con tanta potencia bruta, pero como la potencia sin control no sirve de nada, habrá que esperar a ver cómo aprovecha estas nuevas 'tripas' el software sobre Android 7 que implementará Samsung en su nuevo teléfono.

¿USB-C y sin entrada de auriculares?

Por último, los aspectos más polémicos. Los últimos rumores sobre el Galaxy S8 indican que Samsung planea lanzar su propios auriculares bluetooth, como ha hecho Apple con sus AirPods. Lo que no es buena señal para quienes prefieren los auriculares con cable. 

Parece que Samsung dará el salto al USB-C con su nuevo teléfono, lo que a su vez vendrá acompañado de una noticia no del todo positiva: que también prescindirá de la entrada de auriculares de 3,5mm, la de toda la vida.

Samsung se convertiría, con este movimiento, en una de las primeras grandes empresas en dar este polémico paso en el mundo de Android. No está claro, de momento, cómo podría usarse este puesto para usar auriculares con este tipo de entrada. De momento, Intel ha propuesto su propio estándar para sacar sonido por USB-C, a la vez que otros han creado adaptadores.

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