Samsung escuchó a sus usuarios en el diseño de sus nuevos teléfonos, que no sólo cuentan con una estructura sofisticada sino que también con renovadas características.

El mercado de smartphone está lleno de competidores, y cada vez, las empresas que suelen reinar en estos productos deben esforzarse un poco más para no perder clientes. Una empresa que parece haber entendido este dilema, y decidió responder exitosamente e 2016 fue Samsung. Con su nueva generación de teléfonos Galaxy S7 y S7 Edge, la empresa apostó por lo que sus mismos usuarios pedían entregando un resultado que es sin duda el mejor en el área de dispositivos Android.


Estos teléfonos no sólo mantienen el cambio de diseño que la empresa comenzó a implementar con la generación Galaxy S6, con una estructura que mezclaba cristal Gorilla Glass 4 y un cuerpo de aluminio de alta calidad, sino que además supera este modelo en todas aquellas características que sus usuarios extrañaron más con su último smartphone: el espacio para aumentar el almacenamiento del celular con tarjetas micro SD y la resistencia al agua.


Aunque ambos productos se vean prácticamente iguales, Samsung se preocupó que se diferenciaran con sus elementos y especialmente, con las mejoras de los nuevos teléfonos. Desde su resistencia al agua (durante 30 minutos en una profundidad de hasta 1,5 metros) hasta el regreso de su espacio para tarjetas SD que aumenta los 32GB del teléfono hasta un máximo de 200GB. 

A esto se suma una gran cámara de solamente 12 megapixeles. Si bien esta resolución es "menor" a la que han tenido otros teléfonos de la compañía, en realidad es más poderosa que la de sus antecesores ya que cuenta con un sistema dual pixel, implementado hasta el minuto sólo en las cámara profesionales de Canon. De esta manera, este sistema permite fotos no sólo con mejor foco sino que además de mejor calidad en condiciones con poca luz y hasta 95% superiores a modelos anteriores (gracias a su nueva apertura de hasta f1.7). 




A nivel de batería este equipo también se diferencia de su competencia, especialmente por su carga que sorprende en su velocidad. Ambos teléfonos logran cargarse en solamente 95 y 115 minutos, en el caso del Edge. Además, los dos teléfonos cuenta con carga inalámbrica rápida, que permite cargar su batería de 0 a 100% en cerca de dos horas. 

En cuanto a su rendimiento, ambos equipos cuentan con un procesador Octactore, una memoria RAM de 4GB y un procesador gráfico llamado Vulkan, que es la última tecnología en materia de videojuegos. Esto permite que puedas usar el teléfono prácticamente para cualquier cosa, especialmente juegos, sin que sufra ningún problema. El único problema, al igual que otros modelos en el mercado es que el teléfono puede llegar a sobrecalentarse bajo cierto nivel de uso. Sin embargo, este no es un problema habitual en el dispositivo. 

A nivel del software del equipo, Samsung decidió innovar con la opción "display always on", que permite ver en la pantalla la hora, el día y el nivel de la batería, o el calendario, sin la necesidad de desbloquear el equipo. Eso permite un consumo de energía importante, ya que elimina la necesidad de activar el equipo todo el tiempo para mirar la hora.


¿En qué se diferencian ambos modelos? Además de la curvatura de la pantalla del Edge, los equipos se diferencian en su tamaño (el S7 tiene una pantalla de 5,1 pulgadas, mientras que el Edge llega a las 5,5 pulgadas); la batería del segundo es mayor que el tradicional por 600mAh; y finalmente, si bien ambos cuentan con un procesador octacore Samsung Exynos 8890, el modelo de pantalla curva cuenta con una versión con un chipset Qualcomm Snapdragon 820 de cuatro núcleos. 

Obviamente, dentro de los dos equipos siempre hay un favorito. En nuestro caso es el Galaxy S7 Edge, un modelo que finalmente encontró la forma de justificar su curva en un costado con diversas funciones (desde contactos favoritos hasta la opción para ver el clima, noticias o deportes) y que permite un equipo no sólo más elegante sino que incluso más liviano y agradable en la mano que su versión con pantalla plana. 



Este es sin duda el mejor teléfonos que Samsung haya presentado hasta el minuto. No sólo tiene un rendimiento sobre el promedio, y una serie de funciones que aprovechan la forma del equipo, en el caso del modelo Edge, sino que también tiene un diseño que lo instala como uno de los más llamativos y elegantes de la gama alta. Esto sin contar que la empresa surcoreana decidió escuchar a sus usuarios y mejorar todas aquellas cosas que ellos pedían, aunque esto significara regresar a las características de modelos anteriores. Eso, por sobre todas las mejorías tecnológicas es algo que llama la atención de la empresa y que es sumamente valioso si sueles ser fiel a esta marca. ¿El problema? Todas estas maravillas tienen su precio, y dentro de un mercado donde los teléfonos suben y suben de costo con sus nuevas versiones, si no estás dispuesto a pagar no importa cuánto te guste este equipo, definitivamente no podrá ser para ti. 

El teléfono se encuentra disponible desde Marzo en diversos mercados de Latinoamérica (Chile, Uruguay, Colombia, México, Perú, entre otros) por un precio promedio que va desde los US$649 a 699, en el caso del Galaxy S7, y de los US$749 a 799 en el caso del Edge.

Fuente| AeTecno

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