Los nuevos buques insignia de la compaía surcoreana mejorarán la seguridad y la autonomía de sus baterías, que podrían llegar a los dos días con una sola carga 



Samsung aprovechará el contexto del Mobile World Congress de Barcelona para presentar oficialmente durante el Samsung Unpacked 2016 del próximo 21 de febrero sus nuevos terminales: el Samsung Galaxy S7 y su hermano mayor el Samsung Galaxy S7 Edge, las novedosas versiones de la familia Samsung Galaxy que saldrán a la venta el 11 de marzo. 



El gigante surcoreano busca convertir el Galaxy S7 y el Galaxy S7 Edge en sus nuevos buques insignia de la compañía y de paso asestar un golpe a sus competidores más directos, Apple y Huawei, que en los últimos años le han robado un porcentaje importante de ventas de terminales de alta gama. Además con este anuncio, Samsung se adelanta a los de Cupertino, que tienen previsto lanzar el iPad Air 3 y el iPhone 5se el próximo 15 de marzo. 

La puesta de largo de los productos de Samsung vienen precedidas de una cantidad de rumorología sobre las características del producto que se vuelven más certeras cuanto más se acerca la fecha de presentación, y con el Samsung Galaxy S7 y el Samsung Galaxy S7 Edge no iba a ser menos. 

Aunque Samsung todavía no ha desvelado de forma oficial las características y prestaciones que ofrecerán sus nuevos teléfonos, diversas webs especializadas en los productos de la compañía surcoreana aseguran que el Galaxy S7 y el Galaxy S7 Edge mejorarán aspectos como la seguridad, el ahorro de energía, el estado de la batería y el almacenamiento interno en comparación con el Samsung Galaxy S6.

Entre las novedades más destacables que ofrecerán los terminales de Samsung que verán la luz en unos días están el regreso de la ranura para tarjetas micro SD con la que los usuarios podrán aumentar la capacidad de almacenamiento de sus dispositivos -prestación de la que habían prescindido en el Galaxy S6-, y la introducción de una pantalla sensible a la presión y un puerto USB tipo C

Pero sin duda una de las características estrella del Samsung Galaxy S7 y su versión Edge será el aumento en la autonomía de la batería. El gigante surcoreano ha centrado parte de sus esfuerzos en reforzar esta faceta en sus nuevos terminales conscientes de que se trata de uno de los aspectos más determinante para los clientes a la hora de decidirse por un dispositivo u otro. El Samsung Galaxy S7 podría contar con una batería de 3.000 mAh, mientras que la del Galaxy S7 Edge alcanzaría los 3.600, una característica que se podría traducir en dos días de autonomía realizando una sola carga, con un brillo del 75 %, y con conectividad LTE activada todo el tiempo, según publicó el bloguero especializado Eldar Murtazin. Además se rumorea que dispondrá de una batería de carga ultrarrápida que podría alcanzar el 80 % del total de carga en media hora. 


La mejora de esta prestación llegaría motivada en parte por el sistema operativo con el que contarían tanto el Galaxy S7 como el S7 Edge, el Android 6.0.1 Marshmallow, un sistema que ha sido optimizado para gestionar de un mejor modo el uso de energía en los terminales. 

Samsung ha optado por incorporar dos procesadores distintos para sus nuevos dispositivos, el Qualcomm Snapdragon 820 y el Exynos 8890 (M1), en función del mercado al que vayan destinados. Y aunque en un principio todo apuntaba a un aumento de la memoria RAM que iría hasta los 6GB, finalmente el Galaxy S7 y el S7 Edge contarán con 4GB y 32, 64 y 128 de almacenamiento interno.

Una cámara más sensible a la luz

Se espera que los nuevos smartphones de Samsung incorporen una cámara trasera de 12 megapíxeles y una frontal de 5, algo que podría sorprender si se tiene en cuenta que el Galaxy S6 disponía de una resolución 16 megapíxeles. Sin embargo, la apuesta por un sensor de mayor tamaño que podrá captar mayor cantidad de luz unido a un f1,7 de apertura permitirá a los Galaxy S7 y S7 Edge captar mejores imágenes en contextos de poca luz lo que se traducirá en una mayor intensidad de colores. La cámara además contará con un Flash Led Dual, un sistema de enfoque automático y será capaz de grabar vídeo QHD 2K. 

La versión estándar del nuevo smartphone de la compañía surcoreana montaría una pantalla de 5,1 pulgadas mientras que la versión Edge tendría una de 5,5, manteniendo de este modo las dimensiones del modelo anterior. Para su pantalla recurriría a la tecnología Super AMOLED con una resolución de 2560x1440 y al igual que ya pasó con el Samsung Galaxy S5 sería resistente al agua. 

La cuenta atrás ha comenzado. En apenas unos días Samsung celebrará la puesta de largo del Samsung Galaxy S7 y Samsung Galaxy S7 Edge, los nuevos terminales con los que pretende volver a impulsar unas ventas que han ido en descenso y que han permitido a sus competidores acercarse peligrosamente.

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