Así funciona Hyperloop, el proyecto que pretende permitir los viajes Madrid-Barcelona en 30 minutos desde 2018




Energía renovable, alta velocidad y bajo coste de construcción. Estos son los ingredientes principales de Hyperloop, un proyecto impulsado en 2013 por el empresario Elon Musk (Paypal, Tesla y Space X) que consiste en una cápsula que levita y se desplaza dentro de un tubo a 1.200 kilómetros por hora y que, según los responsables, podrá empezar a transportar viajeros en 2018. 

Se trata de un medio de transporte que levita y se desplaza dentro de un tubo a 1.200 kilómetros por hora


El tubo cuenta con una presión muy baja, por lo que la cápsula puede desplazarse a una velocidad muy rápida con poca energía y alcanzar así los 1.200 km/h. Como por el momento es un proyecto solo sobre papel, en Hyperloop trabajan 420 profesionales de distintos países, compañías y universidades a cambio de una participación en la empresa. 

Hyperloop ya cuenta con un diseño operativo que se probará en un trayecto de 8 kilómetros en Quay Valley (California). "A finales de 2014 terminamos el estudio de viabilidad. Ya tenemos la tecnología y estamos trabajando en las licencias, el año que viene empieza la construcción y en 2018 o en 2019 abriremos para el público", dicen desde la empresa.

Según los responsables, este medio de transporte conseguirá mover a 10 millones de personas al año. Más de veinte ciudades ya están interesadas por esta tecnología, aunque donde más éxito esperan tener es en África, Asia y Oriente Medio "debido a las menos trabas burocráticas y gubernamentales para construir infraestructuras".

Desde la empresa recuerdan que el coste de construcción de Hyperloop es muy inferior al de la red ferroviaria de alta velocidad y que la línea entre San Francisco y Los Ángeles -que haría el trayecto en media hora- costaría unos 16.000 millones de dólares (14.200 millones de euros), frente a los 68.000 millones del tren.

Hyperloop puede resultar menos espectacular que los taxis robóticos, los monopatines voladores o la teletransportación molecular imaginada por autores de ciencia ficción, pero promete ser bastante más seguro y eficiente. La construcción de la primera línea entre Los Ángeles y San Francisco comenzará en el 2016 y esperan recibir sus primeros pasajeros en el 2018. De ser así, y si el invento se generaliza, sería posible vivir en una ciudad y trabajar en otra situada a 1.000 kilómetros de distancia. Un transporte supersónico movido por energías renovables y que, como afirma Ahlborn, no cambiará únicamente la forma en que viajamos, sino la forma en que vivimos.

Dirk Ahlborn

Dirk Ahlborn

CEO de Hyperloop Transportation Technologies

Fuente: EL FUTURO ES ONE

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