Todo es grande en IFA; los pasillos, los pabellones y la selección de artículos. El protagonismo lo tendrán móviles y relojes inteligentes, pero no serán los únicos en la mayor feria europea de la electrónica. A lo largo de los 150.000 metros cuadrados del recinto de Berlín se alinean lavadoras, frigoríficos, luces de última generación, enchufes que ahorran energía y cualquier tipo de aparato susceptible de llegar al mercado de consumo. De jueves a domingo, se espera que se superen 240.000 visitantes, 2.500 de ellos periodistas, de la pasada edición. Tras el CES de Las Vegas y el Congreso Mundial de Móviles de Barcelona, es la cita más relevante del sector tecnológico. 

IFA se ha convertido en la antesala de la campaña de Navidad. Los fabricantes, casi 1.600, juegan a robarse protagonismo y expectación adelantando sus móviles de alta gama. Sony será la primera, el miércoles por la tarde. Se esperan el Xperia Z5, dispuesto a plantar cara tanto al Galaxy S6+ de Samsung, como al previsible iPhone que Apple mostrará el próximo día 9 en San Francisco. Sus armas serán diseño, resistencia a polvo y agua, mejor cámara de fotos y una duración de batería que se ha convertido en signo de distinción. Uno de los aspectos que más está cuidado el fabricante japonés, sobre todo con intención de potenciar los wearables, es la salud y ejercicio físico. Las sorpresas vendrán por ese lado. 

Habrá lluvia de relojes con Android, algo que cobra sentido si se tiene en cuenta el último anuncio de Google en este campo. Sus modelos ya son compatibles con iPhone. Mientras que el Apple Watch solo funciona con los relojes de la manzana, los de Google, con diferentes precios, diseños -esféricos o cuadrados- y características, son compatibles con ambos sistemas operativos. De Motorola, pionera en este campo, se espera que actualice el Moto360. 

Samsung ya ha dejado caer que su nuevo reloj Gear S2, su séptimo modelo, será algo más independiente. Contará con conexión 3G y podrá hacer llamadas, sin embargo, no apuesta por Android Wear, como casi todos los fabricantes, sino que sigue con Tizen, su propio sistema operativo para el Internet de las cosas.
Los rumores apuntan a que LG va a ser el próximo fabricante de un Nexus, el modelo que usa Google para mostrar los avances de Android. Esto explica que durante IFA solo se centre en televisores, y una sola concesión un reloj con conexión LTE. 

Huawei, el fabricante chino que cada vez se ve más eclipsado por Xiaomi, quiere sumarse al carro con una modificación, así como Asus, con mejoras en el ZenWatch 2. En general, se trata de abrir el abanico para llegar a distintos clientes manteniendo el precio por debajo de los 400 euros, que suele ser el precio de entrada en el caso de Apple. De HTC se esperan dos modelos de móviles y pruebas de sus gafas de realidad virtual. 

Runtastic, ya en manos de Adidas, tiene previsto ir un paso más allá en sus aparatos para deportistas activos, algo más allá del que solo quiere saber si anda lo suficiente o si su estilo de vida es saludable.

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