La domótica está haciendo que cada vez sea más frecuente contar con dispositivos en casa que estén controlados a través de Internet. Entre ellos, los pequeños programadores —como simples enchufes— que permiten activar o desactivar la corriente eléctrica a través de wifi y encender o apagar el aparato que esté conectado.

Muchos fabricantes olvidan incluir medidas de seguridad para estos nuevos dispositivos, de modo que cualquier persona que esté dentro de la misma red a la que está conectada el aparato puede modificar sus comandos sin que le pidan contraseña. Estos descuidos permiten a cualquier atacante acceder y controlar estos dispositivos. Las redes wifi públicas son especialmente peligrosas.

En el vídeo se demuestra cómo es posible dañar estos dispositivos indicando simplemente que el aparato se encienda y se apague hasta 200 veces por segundo.


Via | Tecnología El Pais

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