LG sigue impresionando con sus desarrollos de pantallas OLED y en Corea ha sorprendido con una propuesta increíble: un televisor OLED de 55 pulgadas que no solo tiene un grosor ridículo de menos de 1 mm sino que se puede colocar y quitar de las paredes con un solo dedo.

Si el televisor OLED más destacado de LG en la actualidad es un modelo con la misma diagonal, 55 pulgadas, y un grosor de poco más de 4 mm, este nuevo prototipo que ha sido presentado a la prensa asiática, supone todo un logro al quedarse en 0.97 mm de grosor y un peso de 1.9 kg. Con esas características la otra "funcionalidad" viene casi de serie: la posibilidad de fijarla y retirarla de forma rápida y sencilla de un pared gracias a una base magnética.

Prototipo para presumir de negocio de paneles OLED

Este prototipo de televisor OLED es la punta de lanza que el fabricante coreano quiere usar como baluarte de su división de fabricación de paneles OLED, tecnología que a nivel de calidad de imagen y posibilidades de diseños delgados o flexibles lleva ventaja a los LCD. Lógicamente LG considera que el mercado va a ir derivando completamente, no solo en televisores, hacia esta tecnología.


Por ahora el mercado de televisores OLED está lejos del de LCD básicamente por costes. Pero LG domina esta división con un 80% de la cuota de mercado. Para este año las previsiones de la compañía son las de vender unos 600.000 paneles y alcanzar el millón y medio para 2016.

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